C/Jose Pardo, 25
27370 Rabade (Lugo)

Casa colonial de 1912. Foz, Lugo. 1178

450.000

Cuando el promotor de esta casa colonial volvió de Cuba, a principios del siglo XX, decidió hacer las cosas bien. Y dio instrucciones muy precisas al constructor en cuanto a todos los detalles constructivos y la memoria de calidades. En sus 620 m2 de superficie encontramos cinco espaciosos dormitorios. Dos salones. Un comedor. Un amplio despacho. Una pequeña biblioteca en la planta superior. Dos cuartos de baño. Y una magnífica galería que, originalmente, era de madera y hoy tiene ventanas de PVC blanco. Los materiales con que se construyó esta casa colonial son piedra, maderas nobles en suelos, molduras, escaleras y sus artísticos ventanales. En balcones y muro frontal encontramos un bonito trabajo de forja. El tejado es de pizarra. Por cierto, en la azotea de la casa se levanta un sotabanco que permite observar la preciosa Ría de Foz en todo su esplendor, entre graciosos ornamentos en piedra caliza. La casa esta lista para ocuparse, aunque mejoraría con algunas reformas. Villa Modesta posee un jardín de 1.770 m2 totalmente cerrado por un muro. En él crecen numerosas especies de árboles y arbustos: limoneros, camelios, magnolios, boj, ciruelos, manzanos… y muchos más. Pero su atractivo principal como actividad esta a solo cinco minutos en coche. El mar. Arealonga, A Rapadoira, Xuncos, Pampillosa, Os Alemáns o Area Brava

 

Descripción

Una casa colonial mirando al mar, desde 1912.

«Villa Modesta», una propiedad única.

Foz, en la época en que se edificó esta propiedad, ya era un importante puerto ballenero desde el siglo XVI. Hoy, en estas costas de Lugo no se cazan ballenas sino olas sobre una tabla de surf. «Villa Modesta… se alza majestuosa esta vivienda de promoción indiana que destaca por sus connotaciones palaciegas acentuadas por la presencia de ciertos vocablos coloniales.» Así es descrita esta casa en el libro, editado por la Xunta de Galicia en 2000, «Casas de Indianos«. Una casa colonial «con papeles». Este dato importante figura también en el libro mencionado:  «Villa Modesta pertenece actualmente a descendientes directos del promotor, de ahí que esta familia aún conserve el contrato de la construcción de la casa. En él se detallan pormenorizadamente los materiales empleados a tal efecto.» Como es lógico, en más de 100 años, se han ido incorporando a la propiedad elementos modernos que ofrezcan el confort de la vida de hoy, pero el espíritu y el aspecto de Villa Modesta sigue siendo el mismo. Es evidente.

 

El exterior es imponente, pero al entrar es cuando descubrimos otro mundo.

Cuatro plantas. Cinco dormitorios, dos cuartos de baño, dos salones, comedor, despacho y una biblioteca.

Cuando el promotor de esta casa colonial volvió de Cuba, a principios del siglo XX, decidió hacer las cosas bien. Y dio instrucciones muy precisas al constructor en cuanto a todos los detalles constructivos y la memoria de calidades. Hoy podemos disfrutar de su empeño, casi intacto.  Sobre una planta cuadrada de once por once metros, se levantan en este edificio un semisótano, dos pisos de altura y un bajo cubierta aprovechable gracias a una gran buhardilla central que se levanta sobre la altura total de la casa. Destaca por su belleza la puerta de acceso a la vivienda, rodeada de una moldura que dibuja botones en toda su longitud y flanqueada por un aplacado de piedra en el que se muestra el nombre y año de construcción del inmueble.

En sus 620 m2 de superficie encontramos cinco espaciosos dormitorios. Dos salones. Un comedor. Un amplio despacho. Una pequeña biblioteca en la planta superior. Dos cuartos de baño. Y una magnífica galería que, originalmente, era de madera y hoy tiene ventanas de PVC blanco. Los materiales con que se construyó esta casa colonial son piedra, maderas nobles en suelos, molduras, escaleras y sus artísticos ventanales. En balcones y muro frontal encontramos un bonito trabajo de forja. El tejado es de pizarra. Por cierto, en la azotea de la casa se levanta un sotabanco que permite observar la preciosa Ría de Foz en todo su esplendor, entre graciosos ornamentos en piedra caliza. La casa esta lista para ocuparse, aunque mejoraría con algunas reformas.

 

Una joya a cinco minutos de las playas.

Villa Modesta posee un jardín de 1.770 m2 totalmente cerrado por un muro. En él crecen numerosas especies de árboles y arbustos: limoneros, camelios, magnolios, boj, ciruelos, manzanos… y muchos más. Dispone también de un amplio garaje de 60 m2, con capacidad para cuatro coches. También cuenta con un amplio porche donde celebrar, a cubierto, comidas o reuniones. Y un curioso semisótano, con suelo de piedra, con las paredes decoradas con dibujos y pinturas psicodélicos en los años 1970. Un auténtico viaje a otra época.

Pero su atractivo principal como actividad esta a solo cinco minutos en coche. El mar. Arealonga, A Rapadoira, Xuncos, Pampillosa, Os Alemáns o Area Brava… Playas que, en muchos casos, se encuentran casi intactas todavía. Y que guardan un tesoro cada vez más valioso: sus olas. Galicia se ha revelado como el destino de surf por excelencia en el sur de Europa. Tal vez ha llegado el momento de plantearse crear un pequeño hotel de lujo junto a las olas.

 

Una villa marinera con todo lo necesario.

Foz es la ciudad con mayor población de la Mariña Central de Lugo, con cerca de 10.000 habitantes. Dispone de todos los servicios. Se encuentra a 100 km de la capital de la provincia. Hay dos aeropuertos a la misma distancia aproximadamente, 150 km: A Coruña y Oviedo con los que enlaza a través de la Ruta Europea E70.

Información adicional

Baños

2 baños

Dormitorios

5 dormitorios

Estado de conservación

Restauración opcional

Localización

Costa

Parcela

Parcela 1.001-2.000 m2

Plantas

4 plantas

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